El auge de los esmaltes en gel sin HEMA: respuesta a la preocupación por las alergias
Si pasas algún tiempo rodeado de técnicos de uñas, acabarás oyendo la misma historia en diferentes versiones.
A una clienta a la que le encanta la manicura de gel desde hace años, de repente se le enrojece la piel alrededor de las uñas. Un técnico que trabaja seis días a la semana empieza a notar tirantez y picores en los dedos que no se calman entre una cita y otra. Alguien cambia de marca y, casi de la noche a la mañana, sus manos tienen mejor aspecto y tacto.
Detrás de muchas de estas historias hay un pequeño pero poderoso ingrediente: HEMA.
Por eso, cada vez más marcas hablan de Esmalte en gel sin HEMA. No es sólo lenguaje de marketing; es una respuesta directa a una creciente ola de preocupación por las alergias en el sector.
En este artículo, explicaré qué hace realmente el HEMA, por qué se ha convertido en un problema y cómo las marcas se están replanteando sus fórmulas para reducir el riesgo sin sacrificar el rendimiento.
Índice
1. ¿Qué es el HEMA y por qué estaba en todas partes?
HEMA significa Metacrilato de 2-hidroxietilo. Es una molécula pequeña y reactiva que se utiliza desde hace años en muchos sistemas de uñas:
- acrílicos tradicionales
- geles constructores
- esmaltes en gel
- a veces incluso en capas base e imprimaciones
Desde el punto de vista químico, el HEMA es popular porque:
- Mejora la adherencia - ayuda a que el gel se adhiera fuertemente a la placa de la uña natural
- Fluye fácilmente - su bajo peso molecular hace que las fórmulas sean más fáciles de extender
- Cura eficazmente bajo lámparas UV/LED, formando una red sólida con otros monómeros y oligómeros
Desde el punto de vista de la formulación, el HEMA es una especie de “solucionador de problemas”. Hace que los productos se adhieran mejor y sean más duraderos, que es exactamente lo que quieren los profesionales de las uñas.
¿Dónde está el inconveniente?

2. El problema de la alergia que nadie podía ignorar
El mismo pequeño tamaño que hace que el HEMA sea tan útil es también lo que lo hace arriesgado.
Como las moléculas de HEMA son diminutas y muy reactivas, pueden:
- penetran más fácilmente en las capas superiores de la piel
- se unen a las proteínas de la piel y a las células inmunitarias
- desencadenar dermatitis alérgica de contacto en personas susceptibles a lo largo del tiempo
Durante años, estas reacciones se tachaban de “piel sensible” o se achacaban a la acetona, los desinfectantes o los “productos químicos” genéricos. Pero con la popularidad de los servicios de gel y acrílico -y la aparición de kits de bricolaje en los hogares-, los dermatólogos empezaron a ver más:
- hinchazón, enrojecimiento o ampollas alrededor de los pliegues ungueales
- picor y grietas en las yemas de los dedos
- en casos graves, erupciones en la cara o los ojos tras tocar el producto no curado
Detrás de muchos de estos casos estaba la exposición repetida y a largo plazo a ingredientes como el HEMA, a menudo combinado con:
- contacto frecuente con la piel (cutículas inundadas, producto en las paredes laterales)
- subcurado debido a lámparas débiles o tiempos de curado erróneos
- mala ventilación y protección personal inadecuada para los técnicos
Una vez que una persona está realmente sensibilizada, su sistema inmunitario “recuerda” el HEMA. Incluso pequeñas exposiciones futuras pueden desencadenar una reacción. Para un técnico de uñas, eso puede significar el fin de una carrera que ama.
En algún momento la industria tuvo que dejar de ignorar esto y preguntar: ¿Podemos hacerlo mejor?
3. Por qué “usar menos” no es suficiente
Un pensamiento obvio podría ser: “¿Por qué no reducimos el contenido de HEMA?”
De hecho, algunos de los primeros sistemas “más seguros” hacían exactamente eso: los formuladores intentaban mantener un pequeño porcentaje de HEMA para mantener una buena adherencia pero por debajo de unos límites específicos.
El problema es que la alergia no desaparece por arte de magia por debajo de un determinado porcentaje. Para alguien que ya está sensibilizado, incluso trazas puede ser suficiente para provocar una reacción.
Y desde el punto de vista de una marca, prometer “bajo HEMA” es una posición de marketing frágil:
- Parece más seguro, pero es difícil de probar en el uso cotidiano.
- No protege totalmente a los clientes o técnicos sensibles.
- Es fácil malinterpretarlo: los consumidores pueden oír “bajo” como “sin riesgo”, lo cual no es cierto.
Por eso la conversación en el sector se ha desplazado cada vez más hacia “Sin HEMA” en lugar de “bajo HEMA”.
4. ¿Qué significa realmente “sin HEMA”?
En una etiqueta, “sin HEMA” suele significar que el producto no contiene intencionadamente metacrilato de 2-hidroxietilo como materia prima.
Sin embargo, hay algunos detalles importantes:
- Otros pequeños monómeros pueden seguir presentes. Algunos productos sin HEMA utilizan monómeros de adhesión alternativos que son químicamente similares. Puede que sean alérgenos menos comunes, pero no están exentos de riesgos por arte de magia.
- Todo el sistema importa. Una capa base sin HEMA utilizada bajo una capa de color o de acabado que aún contiene HEMA no proporciona una protección completa. Una verdadera solución para pieles sensibles requiere una sistema completo sin HEMA.
- La contaminación cruzada es posible. Si una fábrica llena geles clásicos y sin HEMA en la misma línea sin procedimientos de limpieza estrictos, los pequeños residuos pueden acabar en el producto equivocado. Las marcas serias invierten en protocolos de limpieza o en equipos específicos por este motivo.
En otras palabras: “Sin HEMA” es un paso significativo, pero no es una licencia para ignorar la técnica de aplicación o la seguridad.
5. Cómo reformulan las marcas sin HEMA
Reconstruir sistemas de gel sin un ingrediente clave no es tan sencillo como borrarlo de la hoja de cálculo. Los formuladores tienen que sustituir lo que HEMA solía proporcionar, principalmente adhesión y flujo-sin crear nuevos problemas.
Estas son las principales estrategias que utilizan las marcas.
5.1 Cambio a monómeros de adhesión alternativos
Los químicos están explorando otras moléculas pequeñas y reactivas que:
- se adhieren bien a la queratina de la lámina ungueal
- tienen menos probabilidades (según los datos actuales) de causar sensibilización
- siguen curando eficazmente bajo lámparas UV/LED estándar
Estas alternativas pueden ser menos agresivas que el HEMA, pero suelen requerir un cuidadoso equilibrio:
- oligómeros ligeramente más gruesos para mayor resistencia
- componentes flexibles para que el revestimiento pueda moverse con la uña sin agrietarse
Encontrar ese equilibrio puede llevar muchas rondas de análisis de laboratorio y pruebas de salón.
5.2 Replantearse el papel de la capa de fondo
En los sistemas tradicionales, la capa base suele contener monómeros adhesivos. En los nuevos diseños sin HEMA, la capa base:
- se basa más en agarre micromecánico (anclaje en la finísima rugosidad de la superficie de la uña)
- Utiliza mezclas de resinas a medida para crear una capa flexible y “amortiguadora”.
- a veces combina base y fuerza (por ejemplo, un base de goma o el recubrimiento sin HEMA del constructor en una botella)
El objetivo de estos productos es distribuir la tensión por toda la superficie de la uña y reducir la posibilidad de levantamiento sin “agresión” química adicional.
5.3 Actualización de fotoiniciadores y perfiles de curado
Cuando desaparece un ingrediente, todo el perfil de curado puede cambiar. Para mantener alto el tiempo de desgaste, las marcas son:
- ajustando las proporciones de fotoiniciadores para que el gel se cure completamente incluso en las zonas más profundas o gruesas
- probar las fórmulas bajo las modernas lámparas LED de doble longitud de onda en lugar de las antiguas bombillas UV
- recomendar a veces tiempos de curado ligeramente más largos por seguridad, especialmente en colores más oscuros o aplicaciones más gruesas.
Una fórmula sin HEMA bien diseñada debería curar completamente, dejando un mínimo de monómero sin reaccionar en la superficie, otro factor clave para reducir la exposición de la piel.
5.4 Ajuste de la viscosidad y la autonivelación
HEMA cambia la forma en que fluye un gel. Sin él, algunos de los primeros productos sin HEMA se sentían:
- demasiado espeso y pesado, o
- demasiado líquida y propensa a inundar las cutículas
Las marcas que se toman en serio la reformulación dedican tiempo a perfeccionarla:
- viscosidad de los distintos productos (base fina frente a autonivelante)
- comportamiento autonivelante durante los primeros segundos tras la aplicación
- “tixotropía”: geles que se mueven al rozarlos, pero que no se mueven al dejarlos tranquilos.
Los técnicos de uñas se dan cuenta enseguida de estos detalles. Una fórmula “segura” con la que resulte desagradable trabajar no sobrevivirá en el mercado, por muy buenos que parezcan sus ingredientes sobre el papel.
6. Educar a los usuarios: HEMA-Free no es un pase libre
Uno de los mensajes más importantes -y a veces incómodos- que comparten ahora las marcas es el siguiente:
“Incluso el mejor sistema sin HEMA puede causar problemas si se utiliza sin cuidado”.”
¿Por qué? Porque sobreexposición sigue siendo importante.
Así es como las marcas y los educadores intentan cambiar los hábitos:
6.1 Hacer hincapié en el “no contacto con la piel”
- Mantenga un pequeño margen alejado de cutículas y paredes laterales.
- Limpiar inmediatamente si el producto entra en contacto con la piel.
- Utilizar pinceles y técnicas de trabajo adecuadas para evitar inundaciones.
Esto protege tanto a los clientes como a los técnicos. Menos producto en la piel significa menos posibilidades de que cualquier monómero, HEMA o no, cause problemas.
6.2 Insistir en un curado adecuado
- Utilice lámparas que se adapten al sistema (longitud de onda y potencia).
- Siga los tiempos de curado recomendados sin atajos.
- Sustituya las lámparas o compruebe la potencia con regularidad si utiliza equipos antiguos.
Los geles poco curados dejan más monómeros sin reaccionar cerca de la superficie, que pueden migrar a la piel al limpiarla, limarla o con el uso diario.
6.3 Promoción de guantes y cremas barrera para profesionales
Muchos técnicos solían trabajar con las manos desnudas, día tras día, durante años. Ahora más marcas y educadores están presionando:
- guantes finos de nitrilo durante los servicios en los que se manipula mucho producto
- evitar tocar el producto no curado con los dedos desnudos
- limpiar a fondo el puesto de trabajo para reducir la exposición general
Los sistemas sin HEMA reducen un importante factor de riesgo; unos hábitos de trabajo sensatos ayudan a controlar el resto.
7. Cómo HEMA-Free cambia la marca y la comunicación
Desde el punto de vista del marketing, “sin HEMA” se ha convertido rápidamente en una etiqueta visible, a veces utilizada de forma responsable, a veces no.
7.1 El lado positivo
Bien hecho, una línea sin HEMA:
- ofrece a las clientas alérgicas o sensibles una opción realista para seguir disfrutando de las uñas de gel
- muestra a los técnicos que la marca se preocupa por la salud laboral
- inicia una conversación más honesta sobre los ingredientes en lugar de esconderse tras términos vagos como “suave” o “natural”.”
También puede ser un auténtico elemento diferenciador para los salones que quieran especializarse en servicios seguros y de larga duración.
7.2 Los riesgos de la sobreventa
Por otra parte, prometer demasiado es peligroso:
- “A prueba de alergias” no es una frase que ninguna marca responsable deba utilizar.
- La ausencia de HEMA no garantiza que nadie vaya a reaccionar; las personas también pueden ser alérgicas a otros componentes.
- Si el marketing sugiere que la técnica ya no importa, los técnicos y los consumidores pueden relajar sus hábitos de seguridad y acabar decepcionados.
Las marcas más fiables son las que dicen, en esencia:
“Esto es lo que hemos cambiado, aquí está el porqué, y aquí está cómo debe seguir utilizando el producto de forma responsable”.”
8. Para propietarios de marcas: Decidir si optar por el HEMA-Free
Si está planeando o ya está creando una línea de esmaltes de gel, en algún momento se enfrentará a la pregunta:
“¿Deberíamos ir totalmente libres de HEMA?”
No hay una única respuesta correcta, pero he aquí algunos puntos clave que conviene sopesar.
8.1 Destinatarios
- Si sirve principalmente profesionales amantes de la adherencia ultrarresistente, Pero puede que algunos sigan prefiriendo los sistemas clásicos, al menos para determinados servicios.
- Si desea centrarse en clientes sensibles, usuarios domésticos o regiones con normativas estrictas, la ausencia de HEMA resulta muy atractiva.
8.2 Gama de productos
Una historia totalmente coherente implica más de un producto sin HEMA. Lo ideal sería ofrecer:
- Capa(s) de base sin HEMA
- Geles de color sin HEMA
- Acabados sin HEMA
- Geles constructores o de refuerzo sin HEMA opcionales
Esto permite a los técnicos trabajar en un cliente totalmente dentro del sistema seguro en lugar de mezclar y adivinar.
8.3 Pruebas y mensajes
Prepárate:
- realizar pruebas exhaustivas en los salones para garantizar que el tiempo de uso y la usabilidad coinciden con su posicionamiento
- forme a su equipo educativo para que hable del sistema con sinceridad, no con sensacionalismo
- actualice sus fichas de color, instrucciones y sitio web para que quede claro qué productos forman parte de la línea sin HEMA
La transición de una marca existente puede implicar el funcionamiento de dos sistemas en paralelo durante un tiempo, o la introducción de productos sin HEMA primero en los segmentos donde la demanda es mayor.
9. Qué significa este cambio para los profesionales de la manicura y sus clientes
Para los técnicos de uñas y los propietarios de salones, el auge de los sistemas sin HEMA supone un alivio y una responsabilidad.
- Es un alivio porque ahora hay más opciones para clientes con antecedentes de reacciones.
- Es una responsabilidad porque todavía tienes que examinar a los clientes, seguir una técnica segura y mantenerse informado sobre nuevos ingredientes y directrices.
Para los clientes, el mensaje clave es:
“Si antes has tenido problemas con las uñas de gel, puede que ahora haya mejores opciones; pero háblalo siempre honestamente con tu profesional de uñas”.”
Una prueba de parche, una consulta cuidadosa y un técnico que entienda sus productos valen más que cualquier etiqueta en un frasco.
Reflexiones finales: Más allá de una palabra de moda
El esmalte en gel sin HEMA se considera a menudo una tendencia de marketing, pero bajo los eslóganes se esconde un cambio importante.
- Los químicos están reescribiendo fórmulas que funcionaron durante años, cambiando atajos fáciles por soluciones más seguras a largo plazo.
- Las marcas se ven obligadas a pensar en la salud de los técnicos, no sólo en las cartas de colores.
- Salones y clientas están aprendiendo poco a poco que unas uñas bonitas y una química responsable pueden, y deben, convivir.
¿Desaparecerá por completo el HEMA de la industria de las uñas? Probablemente no en un futuro inmediato. Pero su papel se está reduciendo, y los días en que se ignoraban los problemas de alergia han pasado a la historia.
Las marcas que seguirán siendo respetadas dentro de una década son las que acepten esta realidad y pongan verdadero empeño, no sólo palabras, en hacer que sus sistemas sean lo más seguros, estables y respetuosos con la piel que puedan.



